El tratamiento de la superficie de cristal tiene una influencia decisiva en el comportamiento del agua.
CRISTAL SIN TRATAMIENTO
El agua fluye uniformemente y la cal contenida obstruye los poros del cristal en su evaporación.
CRISTAL CON TRATAMIENTO REPELENTE DE AGUA
El agua fluye bajo la forma de gotas y no uniformemente. En el cristal quedan solo unas pequeñas gotas de agua.
En su evaporación dejan las gotas de agua una capa de cal. El tratamiento antical Aquaperle reduce esta capa a su mínimo y facilita la limpieza notablemente.